EL RETRATO EN EL MONASTERIO DE SANTA CATALINA DE SIENA

Uno de los temas privilegiados del arte desde la invención de las técnicas de dibujo, ha sido la representación de la figura humana. El hombre es representado desde la época de las cavernas y en culturas tan alejadas en el tiempo y en el espacio como la civilización egipcia y la cultura precolombina. A pesar de la existencia de una tradición de representación humana en las culturas andinas anteriores a la conquista, el retrato en el Perú a partir del virreinato es principalmente heredero de las técnicas tradicionales occidentales.

[…] La representación de una persona no es suficiente para designar una obra como perteneciente al género de retrato, sino que está condicionado al reconocimiento de la identidad del modelo a través de la semejanza de rasgos físicos, la presencia de una inscripción u objetos asociados al personaje retratado.
El género del retrato cumple diversas funciones, como el de conservar la memoria de su modelo una vez que ya no esté presente, o señalar ciertos aspectos específicos del retratado como su estatus social, o su piedad. Ya en el siglo XIX, la invención de la fotografía revoluciona la pintura en general y el género del retrato en particular. (I)